Al contrario de lo que muchos hombres imaginan, la vida sexual después de una prótesis peniana puede mantener varios aspectos habituales, aunque existen cambios que deben comprenderse. Entienda cómo es la erección después del implante y cuáles son los cuidados especiales en el día a día para mantener una buena vida sexual.
La práctica de sexo con prótesis peniana es una duda bastante común entre los hombres que tienen indicación para la colocación de este dispositivo, ya que esta cirugía trae cambios significativos en la funcionalidad del pene, lo que puede afectar la vida sexual.
La prótesis peniana puede ofrecer una respuesta eficaz para hombres con disfunción eréctil grave, pudiendo permitir la obtención de rigidez peniana adecuada para la relación sexual y contribuir a la calidad de vida sexual, de acuerdo con la evaluación y la evolución de cada caso.
Pero ¿la experiencia de tener relaciones sexuales después de la cirugía es la misma que antes? ¿Qué cambia realmente en la vida sexual después de un procedimiento quirúrgico como este? A continuación, entienda cómo puede producirse el regreso progresivo a la actividad sexual después del implante peniano.
¿Qué cambia en el sexo con prótesis peniana?
El uso de la prótesis peniana puede modificar algunos aspectos de la vida sexual, aunque muchos hombres mantienen relaciones sexuales de manera satisfactoria después del período de adaptación. La principal diferencia es que la erección deja de depender exclusivamente del estímulo sexual para producirse.
Los pacientes con implante pueden obtener una erección sin necesidad de excitación sexual, ya que, en estos casos, la erección se produce de forma controlada por el propio hombre: basta con accionar o inflar la prótesis para que el pene quede erecto.
Además, la prótesis puede permitir el mantenimiento de la rigidez peniana durante la relación sexual mientras el dispositivo permanezca activado. Incluso después de la eyaculación, el pene puede seguir erecto hasta que el hombre desactive el mecanismo de la prótesis. Esto puede influir en la dinámica de la relación sexual en algunos casos, dependiendo de la adaptación de la pareja al dispositivo.
Entonces, ¿qué es la erotización?
La erotización es el proceso por el cual un estímulo se vuelve sexualmente excitante o provocador para una persona. Puede implicar una gran variedad de estímulos, como imágenes, sonidos, olores, toques o situaciones específicas que despiertan la excitación sexual.
Para muchas personas, la capacidad de excitarse sexualmente está íntimamente ligada a la capacidad de obtener una erección. Sin embargo, en los hombres con prótesis peniana, la necesidad de depender de la erotización para lograr una erección puede dejar de existir.
Esto significa que el hombre no necesita depender exclusivamente de la erotización para obtener una erección. En su lugar, pasa a tener un mayor control sobre la función eréctil, pudiendo accionar la prótesis para obtener la rigidez necesaria para la relación sexual, independientemente del contexto o del estímulo sexual.
Cómo contribuye la erotización a la excitación
Esta capacidad puede ser positiva para muchos hombres, especialmente para aquellos que tienen dificultades para excitarse sexualmente o para mantener una erección debido a problemas médicos.
Así, la relación sexual puede volverse más estable y consistente, permitiendo que el hombre y su pareja vivan la sexualidad con mayor seguridad y adaptación a sus necesidades individuales y relacionales.
Aun así, es importante destacar el papel de la erotización durante la relación sexual, incluso en los casos de prótesis peniana. Cuando el hombre presenta un buen nivel de excitación sexual, la sensibilidad del pene puede hacerse más acentuada, independientemente de que exista o no una prótesis.
Algunos hombres refieren cambios positivos en la percepción subjetiva de la experiencia sexual después del procedimiento, asociados a una mayor confianza durante la relación sexual, lo que puede reflejarse positivamente en la autoestima y en el bienestar sexual de forma general.
Conviene recordar que, aunque la prótesis peniana pueda eliminar la necesidad de erotización para alcanzar una erección, sigue siendo importante cultivar una vida sexual saludable y satisfactoria. Esto puede implicar la exploración de diferentes formas de intimidad y de placer sexual.
¿Cómo es la erección con prótesis peniana?
La erección con prótesis peniana es diferente de la que ocurre de forma natural. En lugar de depender del flujo sanguíneo para llenar los cuerpos cavernosos del pene, como ocurre en una erección natural, la prótesis utiliza un mecanismo propio para crear la rigidez necesaria para la relación sexual.
La mayoría de las prótesis penianas consiste en cilindros que el cirujano implanta en los cuerpos cavernosos del pene. Cuando el hombre activa el mecanismo, la prótesis crea una erección firme y suficientemente duradera para la actividad sexual.
Aunque la sensación de una erección con prótesis peniana puede diferir de la erección natural, algunos hombres refieren una adaptación favorable al dispositivo, lo que les permite mantener una vida sexual activa.
Aunque el hombre controle la erección mediante el accionamiento de la prótesis, la erotización sigue desempeñando un papel importante en la vivencia de la sexualidad. Cuando existe excitación sexual, puede haber una mayor percepción de sensibilidad e implicación durante la relación sexual, incluso en hombres con prótesis peniana.
Eyaculación con prótesis peniana
La eyaculación después del implante peniano se produce de forma normal. La prótesis no interfiere en este proceso, que está controlado por el sistema nervioso autónomo y que implica la liberación de semen por la uretra durante el clímax sexual.
La prótesis tiene como objetivo restaurar la capacidad de obtener y mantener una erección, pero no determina la producción ni la liberación de semen. Por eso, los hombres que se someten a cirugía de implante de prótesis peniana suelen seguir experimentando la eyaculación como antes.
Sin embargo, los hombres que ya no presentaban eyaculación antes de la cirugía de prótesis peniana, en casos de aneyaculación, seguirán sin eyacular. Es el caso de los hombres que se han sometido previamente a cirugía de próstata o que presentan alteraciones hormonales o enfermedades neurológicas.
Es importante señalar que la eyaculación y el orgasmo son procesos diferentes. El orgasmo corresponde a la respuesta de placer generada en el cerebro, mientras que la eyaculación es la liberación de semen por la uretra. En general, la prótesis peniana no interfiere directamente en estos procesos, aunque cada caso debe evaluarse de forma individual.
¿Cómo es vivir con implante de prótesis peniana?
Vivir con un implante de prótesis peniana puede traer cambios significativos en la vida de un hombre, especialmente para aquellos que afrontaban problemas persistentes de disfunción eréctil.
La prótesis puede proporcionar un mayor control mecánico sobre la rigidez peniana. Con el dispositivo, algunos hombres pueden dejar de depender de abordajes previamente utilizados para obtener rigidez suficiente para la relación sexual, siempre de acuerdo con la evaluación médica.
Conviene recordar que la prótesis peniana tiene como objetivo proporcionar la rigidez necesaria para la penetración cuando esta se encontraba previamente comprometida, permitiendo mantener la firmeza peniana durante la relación sexual.
Elección adecuada de la prótesis
El tipo de prótesis más adecuado para cada paciente debe definirse con base en la anatomía peniana, las condiciones clínicas y el estado general de salud del hombre.
A continuación, conozca los dos tipos de prótesis peniana más comunes y cómo cada uno puede adaptarse a las necesidades del paciente.
Prótesis peniana maleable
La prótesis maleable consiste en un dispositivo formado por varillas metálicas recubiertas de silicona, bastante flexibles, que el cirujano introduce en los cuerpos cavernosos. Estas varillas mantienen el pene en un estado semirrígido.
El hombre puede colocar el pene hacia arriba durante la relación sexual y colocarlo hacia abajo o hacia un lado cuando no está en uso. Por eso, la adaptación a la prótesis peniana maleable puede ser sencilla en algunos casos, aunque la experiencia varía de un paciente a otro y también depende de la dinámica sexual de la pareja.
Prótesis peniana inflable
El modelo inflable está compuesto por cilindros inflables insertados en los cuerpos cavernosos del pene, una bomba implantada en el escroto y un reservorio de solución salina.
Para que se produzca la erección, el hombre debe accionar la bomba, que permitirá inflar el dispositivo. Después del acto sexual, basta con presionar el mecanismo de desactivación de la prótesis para que el pene vuelva al estado flácido.
¿Cuándo debe el hombre usar una prótesis peniana?
Los implantes de prótesis peniana están indicados para hombres que presentan dificultades con la función eréctil y que no han obtenido resultados satisfactorios con tratamientos clínicos.
Las situaciones en las que puede considerarse el uso de una prótesis peniana incluyen:
- Pérdida de rigidez: hombres que han perdido la capacidad de obtener o mantener una erección suficientemente firme para la actividad sexual pueden beneficiarse de la colocación de una prótesis peniana.
- Dificultad de penetración: hombres que tienen dificultad o no consiguen realizar la penetración durante la relación sexual debido a disfunción eréctil o curvatura peniana pueden tener indicación para evaluación de prótesis peniana como opción terapéutica.
- Fallo de otros tratamientos: cuando otras opciones terapéuticas para la disfunción eréctil no producen resultados satisfactorios o causan efectos secundarios no deseados, el médico puede considerar la colocación de una prótesis peniana.
¿Cómo se realiza la implantación de la prótesis peniana?
La implantación de la prótesis se realiza de forma quirúrgica, después de que un urólogo confirme el diagnóstico de disfunción eréctil mediante exámenes detallados.
El procedimiento quirúrgico puede variar según la anatomía peniana, la gravedad de la disfunción eréctil y el tipo de prótesis elegido. En general, la cirugía sigue las siguientes etapas:
- Preparación: antes de la cirugía, la zona genital del paciente se prepara con asepsia adecuada. También se administra anestesia local para garantizar el confort durante el procedimiento.
- Acceso a la zona: el cirujano realiza una incisión en la vía de acceso elegida, generalmente subcoronal, situada justo debajo del glande, para acceder al pene y a los cuerpos cavernosos.
- Preparación de los tejidos: los tejidos alrededor de los cuerpos cavernosos se expanden para crear espacio para la colocación de los cilindros de la prótesis peniana.
- Implantación: la prótesis se introduce en los cuerpos cavernosos, preservando al máximo los tejidos, y se coloca cuidadosamente en el lugar adecuado.
- Posicionamiento del sistema: en los casos de prótesis inflables, la bomba se coloca en el escroto y el reservorio en el interior del abdomen, para modelos de tres piezas, con el fin de permitir el funcionamiento del dispositivo.
- Finalización: después de la colocación de la prótesis, las incisiones se cierran cuidadosamente con puntos quirúrgicos reabsorbibles. Se aplica un vendaje en la zona intervenida para proteger la herida quirúrgica y favorecer una cicatrización adecuada.
Recuperación de la cirugía
La recuperación de la cirugía dura generalmente alrededor de 60 días, aunque puede variar según la evolución de cada paciente.
Durante los primeros cinco días, el hombre recién operado debe mantener un seguimiento cercano con el cirujano. Durante este período, se recomienda cierto reposo. También es necesario cambiar el vendaje conforme a las indicaciones recibidas, y el baño puede realizarse normalmente.
A lo largo del primer mes después de la cirugía, si la recuperación evoluciona de forma positiva, el paciente puede retomar gradualmente algunas actividades del día a día, como trabajar, conducir o realizar actividad física, siempre conforme a la orientación médica.
El tiempo de recuperación para tener relaciones sexuales con prótesis peniana varía entre 45 y 60 días.
La cicatrización completa puede tardar hasta un año. La evolución de la cicatriz varía según la respuesta individual de cicatrización y las características del procedimiento.
¿Cuáles son las mejores posiciones para disfrutar del sexo con prótesis peniana?
Después del período de recuperación y de acuerdo con la orientación médica, la pareja puede retomar la actividad sexual de forma progresiva, adaptando las posiciones a la comodidad y la confianza de ambos.
Si la pareja siente alguna dificultad inicial, las posiciones en las que el hombre tiene mayor control de los movimientos, como aquellas en las que queda encima, pueden ser más cómodas hasta que gane mayor confianza.
Además, independientemente del tipo de prótesis que el paciente tenga colocada, la pareja debe considerar algunos cuidados durante la relación sexual:
- Accionar correctamente el mecanismo de erección de la prótesis antes de la relación sexual, garantizando que la rigidez sea adecuada para la penetración;
- Evitar movimientos bruscos o presión excesiva sobre el pene;
- Utilizar lubricantes a base de agua para reducir el riesgo de irritaciones o alergias, tanto durante la penetración como en la masturbación.
Recomendaciones para la vida sexual con prótesis peniana
La prótesis peniana puede tener un impacto positivo en aspectos de la calidad de vida en algunos casos. A continuación, vea algunas recomendaciones que pueden ayudar en el día a día.
Mantenga un diálogo abierto con su pareja
No tenga miedo de hablar sobre el sexo con prótesis peniana antes, durante y después de la relación sexual. Es importante que ambos se sientan cómodos con la situación.
En las primeras veces después de la colocación de la prótesis peniana, las parejas pueden sentir una mayor necesidad de comunicarse sobre lo que ha cambiado. Con el tiempo, la pareja se adaptará al funcionamiento del dispositivo y descubrirá cómo vivir de la mejor manera la vida sexual.
Hable con su médico
Después de la recuperación, es importante mantener un seguimiento regular con el urólogo y seguir todas las recomendaciones médicas, para favorecer una adaptación adecuada al dispositivo y el regreso progresivo a la actividad sexual.
El urólogo puede aclarar dudas sobre la reanudación de la actividad sexual y orientar al paciente a lo largo del proceso de adaptación, ayudando al hombre a ganar más confianza en el uso de la prótesis.
Los hombres con disfunción eréctil pueden beneficiarse de una evaluación médica especializada para aclarar si la prótesis peniana es una opción terapéutica adecuada para su caso.
Para una evaluación individualizada del caso clínico, póngase en contacto con la clínica para concertar una consulta especializada con el Dr. Paulo Egydio, urólogo dedicado a la colocación de prótesis peniana. Contacto.